Desde cualquiera de las casas de turismo rural, se accede en poco tiempo a los lugares más interesantes del Oriente de Asturias. en unas preciosas rutas cortas de interés Cultural y Natural:  
     
   
     
     • En dirección a Posada. Desde aquí se accede a la carretera de la costa C-63, entre Llanes y Ribadesella. Es la antigua N-634, por lo tanto está bien conservada. Las playas más interesantes y menos saturadas de esta ruta, son Toranda y Torimbia (nudista) en Niembru;Gulpiyuri(interior) y La Guelga entre Naves y Hontoria; Cuevas y El Canal, cerca de Pría; La Ballota, en Andrín y la Playa de Toró en Llanes. Hay muchas más, pero estas son las mejores.  
     
   
     
     • Poco se puede añadir a la ruta más clásica del Oriente, pero el autor de esta guía recomiendo estas visitas. Desplazarse en coche hasta la Reserva Nacional de Riaño, ocupada en su mayor parte por el pantano de Riaño, lugar pintoresco y muy interesante. Retroceder hasta el desvío hacia Posada de Valdeón, cerca de la cima del puerto del Pontón, lugar de acceso a la zona desde Asturias, por la N-637, con acceso en Cangas de Onís. Son unos pocos kilómetros y merece la pena visitar la zona, anegada hace 12 años , con el cierre de la Presa de Riaño. Especial mención para el viaducto que atraviesa el lago del pantano, en dirección a Cistierna. La carretera que une el Alto del Pontón con Posada de Baldeón es sinuosa, pero de asfalto correcto. El Alto del Pandébano, ofrece unas vistas muy bonitas. En Posada de Baldeón, merece la pena quedarse a comer y pernoctar, en alguno de sus hoteles rurales . Es punto de reunión de montañeros y senderistas, así que el ambiente nocturno es muy animado, pero sin dejar de ser tranquilo. Por la mañana, después de un buen desayuno, hay que coger una pista asfaltada, en dirección Cordiñanes y Caín. El trayecto es posible cubrirlo en vehículo normal ,pero la belleza del paisaje invita a recorrerlo a pie. Con tranquilidad y observando el paisaje, en tres horas se puede llegar a Caín, final de trayecto desde la ruta habitual, con Poncebos como punto de partida. En este caso, será punto intermedio y principio de la Garganta del Cares.  
     
   
     
     • Poco conocida en los circuitos de senderismo, pero muy conocida entre las gentes de la zona, habituadas al pastoreo en “los puertos”. Desde Meré, podemos salir en coche , en dirección Norte, hasta Cosagra, a unos dos kilómetros. Hace unos años, era una preciosa pradera, rodeada de viejos castaños, con un río y varias cabañas de pastoreo; hoy es una escombrera de polvo y rocas, por obra y gracia de nuestros congéneres. En Cosagra, se deja el coche estacionado y cogeremos una pista cubierta de hormigón en dirección Ilcedo ( El Ceu, en el dialecto de la zona ), bastante empinada. En 40-50 minutos, con descansos ocasionales para observar la belleza del paraje, estaremos en El Ceu, antigua aldea de pastores y ganaderos; su media docena de cabañas está deshabitada gran parte del año, pero hasta hace bien poco, vivían dos familias, sin luz, sin agua corriente, sin teléfono y como nexo de unión con “el mundo civilizado”, Juan el Mellau, que hacia las veces de recadero y suministrador de víveres, una vez al día, acompañado de una burra de carga. Sirvan estas letras como oración por su alma. Merece la pena un descanso prolongado y un frugal almuerzo, por la tranquilidad que se puede encontrar. Desde aquí, continuaremos un camino en dirección Norte, hacia la Vega Ibéu . Como su nombre indica, se trata de una vega de pasto, salpicada de encinas y alguna que otra yegua con su potrillo. Desde Ibéu, continuamos camino hasta llegar al Pedrosu, pequeño pueblo de ganaderos. Está comunicado mediante pista asfaltada con Benia y Le Robellada ( Rebollada en el mapa ); recomendamos este trayecto , muy tranquilo y sin dificultad. Saliendo de La Robellada a la carretera AS-15, está El Cerezu, tasca, o chigre según el dialecto de la zona, donde se puede degustar buena sidra de casa y chorizos con huevos fritos. Una retorcida pista asfaltada, nos conducirá hasta El Escobal, aldea similar al Pedrosu , con un hotel Rural y bar-cafetería; en este punto, se acaba la pista asfaltada y comienza un camino de carro, en dirección a Terviña. Se trata de uno de los parajes naturales más bonitos del Oriente Asturiano, antigua vega de pasto , está surcada por el Ríu de Terviña.